Novena a Nuestra Señora de las Maravillas, en el misterio de su Purificación

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ADVERTENCIA.

El tiempo propio de practicarla es dando principio el día 1.° de Febrero, víspera de la Purificación de la Santísima Virgen Maria, para terminarla el de la Octava, según lo practica su real Congregación. Convendrá confesar y comulgar algún día de la Novena, ayunar en el de la vigilia de dicha festividad, meditar las admirables virtudes de la celestial Señora, que más brillan en tan alto misterio, de las que se hace mención en esta Novena, para imitarlas cuanto sea posible, y ejercitarse por último, en otras prácticas piadosas en obsequio suyo. Así la interesaremos más y más en el grato oficio de medianera con Jesús, su divino Hijo. Ut ipsa pro nobis íntercedat ad Dominum Jesum Christum,[1]como dice la Iglesia en la fiesta del Nacimiento de Maria.


[1] Para que ella interceda por nosotros ante Nuestro Señor Jesucristo.

DÍA PRIMERO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amén.

CONSIDERACION PARA EL DIA PRIMERO.

   Considera la profunda humildad de la Santísima Virgen Maria en el misterio de la Purificación, pues oculta no solo su virginidad, prerrogativa de tanto honor, sino también la divina maternidad, que tanto la sublima sobre las demás criaturas. Confúndete de tu soberbia á vista de humildad tan grande, y pide a la Señora te alcance de Dios esta virtud tan necesaria, diciendo la siguiente

ORACIÓN

   Humildísima Virgen Maria, que llena de un profundo conocimiento de la grandeza del Señor, aunque instruida del superior precio de la virginidad, y de la augusta dignidad de Madre de Dios, quisisteis ocultar una y otra prerrogativa en el admirable misterio de la Purificación: alcanzadme del mismo Señor, que penetrado mi corazón del conocimiento de su infinita Majestad y de la bajeza de mi nada, jamás se envanezca por los que son puros dones de su divina liberalidad, y reciba siempre, como merecidas, las humillaciones y abatimientos a que, según los designios de su adorable Providencia, me viere reducido; también os suplico me consigáis la gracia que pido en esta Novena, si fuere para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de mi alma. Amén.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA SEGUNDO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA SEGUNDO.

Considera la obediencia rendida, pronta y perfecta con que la Santísima Virgen se sujetó a la ley humillante de la Purificación, que no le obligaba, y confuso de tu repugnancia, amargura y aun abierta resistencia a la ley santa que Dios y demás obligaciones, pide a la Señora te consiga la gracia de imitar aquella santa y perfecta obediencia, diciendo la siguiente

ORACIÓN

   Soberana Virgen Maria, que sin atender a la sublime dignidad de la Madre de Dios y a las formales palabras de la Ley, que os exigirían de la abatida ceremonia de la Purificación, quisisteis someteros a ella: alcanzadme del Señor la gracia de una entera, pronta y perfecta obediencia a su Divina Ley y obligaciones de mi estado, y una docilidad constante a las disposiciones de su adorable Providencia; como asimismo el beneficio particular que pretendo en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de su Divina Majestad, aumento de vuestra veneración y provecho de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA TERCERO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA TERCERO.

Considera la devoción tierna y perfecta de la Santísima Virgen en el misterio de la Purificación, cuando con la más activa y pronta voluntad se sujeta a la humilde ceremonia de la Purificación, porque conocía convenir para así mayor gloria del Señor. Avergüénzate de la frialdad con que miras las cosas tocantes al divino servicio, teniéndote acaso por devoto, cuando nada tienes de verdadera devoción: pide esta por intercesión de la Señora, diciendo la siguiente

ORACIÓN.

Santísima Virgen Maria, que siendo el objeto de las vivas ansias de vuestro tierno corazón la mayor gloria del Señor, y conociendo resultaba aquella de la observancia de la Ley de la Purificación, que no os comprendía, explicasteis la más perfecta devoción en la suma prontitud de vuestra voluntad para ejecutarla: alcanzadme del Señor, que libre yo de las preocupaciones, que son tan frecuentes en materia de devoción, funde esta como debo, en una pronta voluntad de practicar cuanto conozca ser de su divino y mayor agrado; y también os suplico me consigáis la gracia particular que pido en esta Novena, sí es para mayor gloria del mismo Señor; honor vuestro y bien de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA CUARTO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA CUARTO.

Considera la fidelidad que observó la Santísima Virgen Maria en el Misterio de su Purificación, pues siendo tan abatida la observancia de aquella ceremonia, y no estando a ella obligada, practicó todas sus circunstancias, por duras o menudas que fuesen. A vista de eso, pondera tu infidelidad en el cumplimiento de tus más estrechas obligaciones: aborrece este desorden, y pide a Dios, por intercesión de la Señora, la gracia de serle enteramente fiel, diciendo la siguiente

ORACIÓN

Dulcísima Virgen María, que en el admirable misterio de vuestra Purificación disteis el más heroico ejemplo de fidelidad, no queriendo dispensaros de la más pequeña observancia de una Ley, que además de ser de tanto abatimiento, no os comprendía: conseguidme del Señor una fidelidad a toda prueba en las obligaciones que me impone su santa Ley, y demás correspondientes a mi estado, y una suma exactitud en el cumplimiento de la divina voluntad; como asimismo la gracia particular que deseo y pido en esta Novena, siendo para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA QUINTO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA QUINTO.

Considera el espíritu de religión, con que la Santísima Virgen Maria se presenta en el templo para practicar la ceremonia de su Purificación y Presentación de su Divino Hijo: y si ofrece al Señor la víctima más preciosa y más agradable, también la ofrece con un culto interior de su corazón, cual hasta entonces jamás se había ofrecido en aquel santo lugar. Aprende de aquí a juntar con el exterior culto de religión el interior de tu espíritu, sin cuya circunstancia no es agradable al Señor. Pídele esta gracia por intercesión de la Santísima Virgen, diciendo la siguiente

ORACIÓN.

Benditísima Virgen María, modelo cabal de toda perfección, que ofreciendo al Señor, con la observancia más exacta, el exterior culto religioso en la ceremonia de vuestra Purificación y Presentación de vuestro Soberano Hijo, las perfeccionasteis con la interior, sumisión y obsequioso reconocimiento de vuestro amable corazón, haciéndole todo agradable, todo precioso en sus divinos ojos: haced, Señora, que en todos los ejercicios de religión, ya públicos, ya particulares, jamás separe yo el interior culto del humilde reconocimiento con que debo animarlos, para que así sean agradables a mi Dios: también os suplico me alcancéis el favor particular que pido en esta Novena, si es para mayor gloria del Señor, culto vuestro y provecho de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA SEXTO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA SEXTO.

Considera la generosidad de la Santísima Virgen María en el admirable misterio de su Purificación; pues conocida la voluntad del Señor, ninguna cosa la detiene, ni aun la prerrogativa de Madre Virgen, para parecer que no lo es, purificándose. Coteja esto con tu pusilanimidad y cobardía, cuando debiendo a Dios vivos deseos de servirle, jamás te determinas a vencer enteramente los estorbos que lo dificultan. Pide al Señor esta resolución, por la mediación de la Santísima Virgen, diciendo la siguiente

ORACIÓN.

¡Oh Virgen María, Madre de Dios y Señora nuestra! que descubristeis la grandeza de vuestro corazón en la generosidad con que os sujetasteis a la Ley de la Purificación, sin deteneros la sublime prerrogativa de Madre Virgen, ni toda la humillación y abatimiento de aquella ceremonia: yo os suplico me consigáis del Señor una firme resolución de servirle con un generoso esfuerzo, para vencer todas las dificultades que se opongan a aquella resolución, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si fuere por mayor gloria suya, honra vuestra y bien de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA SÉPTIMO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA SÉPTIMO.

Considera la resignación heroica de la Santísima Virgen Maria en el misterio de su Purificación, pues oyendo la tristísima profecía de la espada de dolor, que había de traspasar su bendita alma, llena de sumisión a los decretos del Señor, guarda un profundo silencio, entregada enteramente a sus divinas disposiciones. Saca de aquí la resignación con que debes recibir las tribulaciones, y la sumisión que has de tener a la voluntad divina: pide esta gracia por intercesión de nuestra Señora, diciendo la siguiente oración.

ORACIÓN.

¡Oh Reina de los ángeles y de los hombres, Soberana Virgen Maria! Vos, Señora, con el más vivo dolor oísteis de la boca del santo anciano Simeón las contradicciones que padecería vuestro amabilísimo Hijo, y la espada de dolor que atravesaría vuestro tierno corazón, sin que tan amarga y dolorosa profecía turbase un punto vuestra perfecta conformidad, ni vuestra entera sumisión a los divinos decretos: yo os suplico que me alcancéis del Señor conformidad constante en los trabajos y tribulaciones de esta vida, y una entera y perfecta sumisión a las disposiciones de su adorable Providencia; como también la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria del mismo Señor, honor vuestro y bien de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA OCTAVO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA OCTAVO.

Considera la excesiva caridad que la Santísima Virgen Maria nos manifiesta en el misterio de su Purificación y Presentación de su Divino Hijo, cuando en medio del tierno amor con que le ama, desde el mismo instante le ofrece voluntariamente a los tormentos y a la muerte por la redención de los hombres. Agradécele tan imponderable beneficio, y aprecia, como debes, la salvación de tu alma: pide esta gracia a Dios por la intercesión de la Señora, diciendo la siguiente

ORACIÓN

Benignísima Virgen Maria, Madre del Amor hermoso, que sin embargo del tierno amor que teníais a vuestro Divino Hijo, sabiendo que su muerte había de servir para redimirnos de la infame esclavitud de la culpa, y elevarnos a la sublime dignidad de hijos suyos adoptivos, presentándole en el templo al Eterno Padre, le ofrecisteis voluntariamente a los tormentos y a la muerte, manifestando así vuestro excesivo amor para con nosotros: haced, Señora, que yo aprecie una salvación, que sobre ser de tan alto interés para mí, fue tan costosa a vuestro Soberano Hijo y á Vos; y que aprenda de esta caridad, la que debo tener para con mis prójimos; aunque sean mis mayores enemigos; y la gracia particular que pido en esta Novena, siendo para mayor gloria de Dios, obsequio vuestro y provecho de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

DÍA NOVENO

Postrados ante el altar o imagen de la augusta Madre de Dios, se hará la señal de la Santa Cruz, y el acto de contrición Señor mío Jesucristo, etc., y después se rezará la siguiente

ORACIÓN PARA TODOS LOS DIAS.

Omnipotente y sempiterno Dios, admirable en vuestros Santos, y singularmente en la Reina de todos ellos la Santísima Virgen Maria, a quien enriquecisteis con los más preciosos dones de la gracia, y sublimasteis con las más excelentes prerrogativas de honra, de veneración y de culto, extendiéndolas a sus sagradas Imágenes, por las sublimes virtudes con que esta Señora se mereció vuestras amorosas atenciones, particularmente en el admirable misterio de su Purificación, y por la adorable providencia con que Vos atendisteis a su culto y veneración en su santa Imagen de las Maravillas, os suplico, Señor, me concedáis, que imitando yo aquellas virtudes, merezca la protección de tan Soberana Reina, por la afectuosa veneración de esta su prodigiosa Imagen, y la gracia particular que pretendo en esta Novena, si es para mayor gloria de vuestra Divina Majestad, honra de la Señora y provecho de mi alma. Amen.

CONSIDERACION PARA EL DIA  NOVENO.

Considera el inflamado celo de la gloria de Dios, que manifiesta la Santísima Virgen Maria en el misterio de su Purificación y Presentación de su Soberano Hijo: pues practica estas ceremonias por el celo de la Ley del Señor, y por el celo de su soberano dominio y justicia. Confúndete a su vista de la indiferencia con que miras los intereses de Dios, y el respeto debido a su divina Ley. Pide a su Majestad; por intercesión de la Señora, encienda en ti ese sagrado fuego, diciendo la siguiente

ORACIÓN.

Amantísima Virgen María, que inflamado en el fuego del amor del Señor, del celo de su mayor gloria y del honor debido a su santa Ley, quisisteis observar voluntariamente la ceremonia de la Purificación, y presentasteis a vuestro Soberano Hijo al Eterno Padre, Hostia de propiciación, que satisfaciendo sobre abundantemente a su Divina Justicia, nos reconciliaba con su Majestad: haced, Señora amabilísima, que aquel divino fuego arda siempre en mi corazón, para que celando la honra y gloria de Dios en mí y en mis prójimos, procure aplacar y satisfacer a su Divina Justicia y la gracia particular que pido en esta Novena, si ha de ser para su mayor gloria, aumento de vuestra veneración y culto, y salvación de mi alma. Amen.

   Ahora se rezan tres Aves Marías en honor de la pureza de la Santísima Virgen antes del parto, en el parto y después del parto, prerrogativa que ocultó la Señora en el misterio de la Purificación.

   Después, alentando cada uno en su corazón La fe y confianza, pedirá al Señor, por intercesión de la Madre Virgen, la gracia particular que desea etc., y dirá la Antífona y oración siguiente.

ANTÍFONA.

   Senex puerum portabat, puer autem senem regebat quem Virgo peperit, et post partum Virgo permansit, ipsum quem genuit adoravit.

℣ Responsum accepit Simeón á Spiritu Sancto

℟ Non visurum se mortem, nisi videret Christum Domini.

ORATIO

   Omnipotens sempiterne Deus, majestatem tuam suplices exoramus, ut sicut Unigenitus Filius tuus (hodierna die) cum nostrae carnis substanstia in templo est prasentatus, ita nos facias purifícatis tibí mentibus prasentari. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.

ANTIFONA

   El anciano llevó al niño, y el niño gobernó al anciano a quien dio a luz la Virgen, y después del nacimiento, la Virgen permaneció adorando a aquel a quien dio a luz.

℣ Simeón recibió respuesta del Espíritu Santo

℟ No vería su muerte sin ver a Cristo Nuestro Señor.

ORACIÓN

   Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia.

Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

℣ Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ El manjar más regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
℟ Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

℣ Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
℟ Y la Virgen concebida sin pecado original

℣ Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
℟ De la Virgen concebida sin pecado original

GOZOS

A NTRA. SRA. DE LAS MARAVILLAS

CORO.

Virgen de las Maravillas,

Tú que brillas

Como madre de consuelo.

Desde el cielo

Calma yo tanto dolor.

 

ESTROFAS

   Estrella pura y querida

De mi vida,

Bálsamo de nuestros males

Temporales,

Acoge nuestro cantar:

Y aclara, Madre, el destino

Y el camino

En que hallar pueda la calma

Nuestra alma

Para poderte imitar. Virgen etc.

 

   Á tus pies, Madre, he venido,

Y te pido

Nos confortes en la prueba,

Hijos de Eva,

Que lloramos sin cesar:

Tus maravillas contemplo,

Y a tu ejemplo

Pido a Dios de noche y día

Por Maria

Treguas a nuestro pesar. Virgen etc.

 

   Cuando tu voz se levanta,

Virgen Santa,

De tu poder se resiente

La serpiente…

¡Bendita tu antigüedad!

Y es nuestra gran esperanza

Tu alianza

Que une la tierra y el cielo

Cual consuelo

De la pobre humanidad. Virgen etc.

 

   Tus hijas y congregantes

Suplicantes

Invocan en su tristeza

Tu grandeza,

Tu antiguo y santo favor:

Que en nuestras calamidades

Tus bondades

Nos prestan fuerza y aliento

Y el contento

De servir siempre al Señor Virgen etc.

 P.J.C.

OTROS COROS A NUESTRA SEÑORA DE LAS MARAVILLAS.

CORO.

   Virgen de las Maravillas,

Rica en dones de piedad,

Nuestros cultos y plegarias

Propicia ¡oh Madre! aceptad.

 

ESTROFAS

   Maravilla sois perene

Que en sí tiene gracia y bien,

A cuantos su influjo alcanza

De alabanza obsequio os den.

Sednos sostén

En la piedad: Nuestros cultos etc.

 

   Halla en Vos refugio augusto

Como el justo el pecador;

Ni hay quien a invocaros venga

Que no obtenga alto favor.

Nuestro clamor

Pía escuchad. Nuestros cultos etc.

 

   Sois prodigio sobrehumano,

Soberano, celestial,

Que probar, si á Vos acude,

Nunca dude algún mortal,

Con maternal

Dulce bondad. Nuestros cultos etc.

 

   Dechado sois eminente

De ferviente religión:

Cielo y tierra lo pregonan,

Y os entonan bendición.

Piadosa unción

Nos otorgad. Nuestros cultos etc.

 

   De humildad insigne ejemplo

En el templo ¡Virgen! dais,

Y á quien humilde os implora

Bienhechora consoláis.

Y pues miráis

Nuestra humildad: Nuestros cultos etc.

 

   A la ley gravosa y dura

Siempre pura os mostráis fiel;

Así os rinden sus coronas

Las matronas de Israel.

Sednos broquel

De libertad: Nuestros cultos etc.

 

   Por la gloria del Dios Santo

Veíais tanto en sacro ardor;

Que prendado desde el cielo

Vuestro celo ve el Señor.

Igual fervor

Nos dispensad. Nuestros cultos etc.

 

   Devoción, Madre adorada,

Pues te agrada, inspíranos;

Y abogad en nuestro abono

Ante el trono del buen Dios.

Gracia cual vos

Nos alcanzad. Nuestros cultos etc.

 

   Reina y Madre, los que os aman

Os aclaman y feliz:

Este amor que nos rebosa,

Generosa bendecid:

Benigna Oíd

Himnos de paz. Nuestros cultos etc.

INDULGENCIAS

DE LA NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LAS MARAVILLAS

   El Excmo. Sr. D. Francisco Antonio Lorenzana, Arzobispo de Toledo, nuestro Prelado concedió 80 días de indulgencia a todas y cada una de las personas que hicieren devotamente esta Novena, rogando al Señor por la exaltación de nuestra santa fe católica, extirpación de las herejías, paz y concordia entre los príncipes cristianos victoria contra infieles y demás necesidades de nuestra Santa Madre Iglesia; en 13 de Diciembre de 1788.

   El Ilmo. Sr. D, Agustín Rubio de Ceballos, Obispo de Jaén é Inquisidor general, 40 días, en 6 de Diciembre de 1788

 El Ilmo. Sr. D. Juan Manuel de Moscoso y Peralta, Obispo del Cuzco, nuestro Congregante, otros 40 días, en 1de Diciembre de 1788.

   El Ilmo. Sr. D. Francisco de Aguiriano, Obispo de Tagaste y auxiliar de este Arzobispado, otros 40 días, rogando al Señor por dichos fines; en 3 de Diciembre de 1788.

   En el año de 1840 concedió perpetuamente el Excmo. e Ilmo. Sr. Patriarca de las Indias 80 días de indulgencia a los que devotamente rezaren una Salve delante de la santa Imagen, rogando a Dios por los fines piadosos de la iglesia.

   En igual fecha el Ilmo. Sr. Arzobispo y Abad da S. Ildefonso tiene concedidos otros 80 días de Indulgencia, en los mismos términos.

   En 2 de Febrero de 1849 concedió el Excmo. e Ilmo. señor Arzobispo de Zaragoza perpetuamente, 80 días de Indulgencia.

   El Emmo. Sr. D. Fr. Cirilo de Alameda y Brea; Cardenal Arzobispo de Toledo, concede 100 días de Indulgencia, tanto a los fieles que devotamente hicieren esta novena, como a los que rezaren la Salve, el Ave Maria, o alguna otra de las oraciones aprobadas por la Iglesia, ante la sagrada Imagen de Nuestra Señora de las Maravillas: rogando a Dios por la exaltación de la fe y demás santos fines de la Iglesia. Decretada esta concesión en 15 de Noviembre del año 1871.

   El Excmo. Sr. Fr. Jacinto Martínez, Obispo de la Habana, concede 40 días de Indulgencia, al tenor y en la forma del decreto del Emmo. Sr. Cardenal y Arzobíspo de Toledo; en 21 de Noviembre del mismo año de 1871.

   El Excmo. Sr. D. Miguel Payá y Rico, Obispo de Cuenca, concede otros 40 días en la propia forma de su Eminencia; en 23 del mismo mes y año.

   El Excmo. Sr. D. Francisco de Sales Crespo, Obispo de Archis y auxiliar de este Arzobispado de Toledo, concede otros 40 días por cada uno le los actos y oraciones, y en los términos que se expresen en la concesión de S. Ema. Reverendísima el Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo; en 27 de Noviembre de 1871.

 El Exmo. e Ilmo. Sr. D. Fr. José Maria Benito, Obispo de Daulia, concede 40 días de indulgencia, en la forma expresada en el decreto del Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo; en 1.º de Diciembre de 1871.

 

 

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