Hoy 24 de julio Capítulo del Monasterio Carmelita de Nuestra Señora de las Maravillas de Madrid. (III)

Capítulo Trienal III

«[23] Y vosotros, los demás hermanos, honrad humildemente a vuestro prior, pensando, más que en su persona, en Cristo, que lo ha puesto sobre vosotros; y que ha dicho a los responsables de las iglesias: El que os escucha, a mí me escucha; y el que os desprecia, a mí me desprecia, para que no os hagáis reos de juicio por vuestro desprecio, sino merecedores, por vuestra obediencia, del premio de la vida eterna. «

De la Regla del Carmelo nº 23

 

En la jornada de ayer, miércoles, las hermanas carmelitas que faltaban tuvieron su diálogo con el Vicario para la Vida Consagrada.

Hoy han asistido a la Santa Misa votiva del Espíritu Santo, es una celebración eucarística dedicada a invocar la presencia y la gracia del Espíritu Santo, usualmente fuera de la fiesta de Pentecostés, y se hace por una intención especial, en este caso, de la acción del Espíritu Santo sobre las monjas.

Desde el otro lado del torno se notan los nervios, todo transcurrirá hoy muy rápido, cuando llegue el Vicario, acompañado de su secretario, se reunirán todas las hermanas de la Comunidad Carmelita de Nuestra Señora de las Maravillas, ya tendrán preparado en un cuarto aparte, papeletas con los nombres de todas las hermanas, para que en secreto, una por una, vayan entrando a elegir tres papeletas cada una con un nombre. Se trata de un voto canónico similar al de la elección del Papa, reglado por la Regla Carmelita, sus Constituciones y el Código de Derecho Canónico.

Se designarán los escrutadores, el Secretario del Vicario y las dos hermanas más jóvenes, que han de recoger los votos y comprobar ante el presidente de la elección si el número de papeletas corresponde al número de electores, así como examinar los votos y hacer público cuántos ha conseguido cada uno.

Tras las dos primeras votaciones, si no hay mayoría absoluta, habrá una tercera votación en la que se utilizarán solo las papeletas de las dos más votadas en la última elección, tras esto solo es necesario mayoría simple para ser elegida Priora del Monasterio.

Una vez proclamada nueva Priora, se le entregarán el sello y las llaves del Monasterio y todas las hermanas correrán a abrazarla y felicitarla.

La nueva Priora designará los cargos de las que le acompañarán en la santa tarea de regir y hacer florecer el Monasterio durante los próximos tres años.

En las “Constituciones del Convento de las Carmelitas Calzadas del la Regular Observancia del Virgen María del Monte Carmelo de Nuestra Señora de las Maravillas de la Villa de Madrid” en su edición de 1900 podemos leer lo siguiente:

“A la que fuere elegida por Priora amonestamos (al modo que lo hicieron los padres de Sara, mujer del Santo Tobías el Mozo (1), antes de entregarla a su marido), y la exhortamos, que en todo procure honrar a Dios, amar a su Divino Esposo Jesucristo, regir con espíritu su familia, gobernar con cuidado lo temporal de la casa, proceder con tal ejemplo y virtud, que sean irreprensibles sus obras: lea muchas veces los Capítulos en que la santa Regla habla de las obligaciones de este oficio, y allí se mire como en un divino espejo, y verá claramente en lo que acierta, y qué debe corregir y enmendar, y procure cada día irse purificando y acertar mejor a guiar y dar pasto espiritual a su ganado: procure, como dice la Regla, con sus obras y buen ejemplo, mostrar que es fácil y hacedero lo que a sus súbditas enseña; y traiga muy en la memoria el consejo del Espíritu Santo (2), que la Prelacía no se le suba a la cabeza: quédese entre sus Hermanas como una de ellas, cuide de sus menesteres y necesidades; y haciéndolo, confíe en Dios con toda seguridad: y cumpliendo con su ministerio y obligaciones, se asiente segura y repose en el consuelo espiritual de su alma, llena de honra, gozo y alegría con la medra y acrecentamiento de su ganado, y por él la coronará Dios con su gracia, dones y misericordias.

(1) Tob., cap. 10.

(2) Eccles., cap. 3.”

Todos esperamos con ilusión las nuevas del Monasterio, en el profundo agradecimiento a la hasta hoy ha sido su Priora, la Madre Inmaculada Ochoa, que ha guiado esta comunidad con paso firme, celo, caridad, prudencia y diligencia en el amor y temor de Dios Nuestro Señor, siendo una verdadera Madre para todas las hermanas.

Oración a la Virgen del Carmen

¡Oh, María! flor del Carmelo, Viña florida, esplendor del Cielo, Virgen y Madre del Hijo de Dios, Virgen sin mancilla, singular Madre cariñosa, intacta de hombre, ¡Asísteme en mis necesidades! ¡Oh, Estrella del Mar! ¡Ven a nuestro auxilio y muéstrate Madre nuestra! Santa María, Madre de Dios, te imploramos humildemente desde el fondo de nuestro corazón: Que nada resista a tu intercesión todopoderosa.

Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.

Amén.

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